Probióticos: 4 cosas que deberías saber

Ni uno para todos ni todos para nada.

  1. Para qué SÍ que valen.

De momento, según las guías clínicas, para esto, aunque hay estudios muy prometedores en otras áreas.  

  • Pediatría:
    • Cólico del lactante
    • Prevención de la enterocolitis necrotizante en prematuros
    • Dermatitis atópica
    • Problemas gástricos:
      • Síndrome de intestino irritable
      • Diarrea aguda infecciosa
      • Diarrea asociada a antibióticos
      • EII:Colitis ulcerosa
  • Trastornos de la mujer:
    • Mastitis
    • Vaginitis y vaginosis
  • Salud gástrica e intestinal:
    • Diarrea aguda
    • Prevención de la diarrea del viajero
    • Diarrea asociada a antibióticos
    • Estreñimiento funcional
    • Erradicación de Helicobacter Pylori
    • Síndrome de Intestino Irritable
    • Colitis ulcerosa
  • Refuerzo de las defensas en adultos y niños
  • Enfermedades de la cavidad bucal
    • Caries
    • Enfermedades periodontales
  • 2. En la composición debe aparecer género, especie y cepa.

Ejemplo: Bifidobacterium (género) longum (especie) CECT 7894 (cepa)

Esto es así porque los efectos beneficiosos son específicos de cada cepa y no se pueden generalizar a la especie.

Siguiendo con el ejemplo:

Bifidobacterium longum CECT 7894 es eficaz para aliviar los gases en los bebés con cólico del lactante. 

Si tú compras un producto para este fin y en la composición no especifica exactamente esa cepa, es muy probable que no obtengas el beneficio buscado.

Los probióticos son microorganismos vivos que deben llegar intactos al lugar de acción para establecerse y formar colonias.

 3. Su unidad de medida, UFC: Unidades formadoras de colonias.

Para cada probiótico y utilidad, está indicada su UFC óptima, al igual que ocurre con la dosificación de los medicamentos tradicionales.

Estas colonias de microorganismos buenos serán las que actúen contra los “malos”.

  • 4 Cómo usarlos.

Puedes encontrar probióticos en medicamentos, alimentos y en complementos nutricionales.

Solos o asociados a prebióticos.

Deben conservarse refrigerados sólo si así se indica en el envase, sino como cualquier otro medicamento: a temperatura inferior a 25 º y protegido de la luz solar directa.

Tomar con o sin alimentos según las indicaciones del producto. Pero siempre evitar tomarlos junto con alimentos o líquidos muy calientes y espaciar dos horas de la toma de antibióticos.

Es importante ceñirse a la dosis recomendada. Tomar más no es más efectivo.