Quédate con un nombre: Akkermansia muciniphila

O al menos que te suene

¿Por qué?

Porque es una bacteria muy abundante en la microbiota intestinal, pero se encuentra reducida en la microbiota intestinal las personas obesas y en diabéticos tipo 2.

Se ha observado, en ratones obesos de laboratorio, que su aporte puede contrarrestar los efectos de una dieta alta en grasa.

En estudios en humanos se escogieron personas con un IMC elevado, y se aportó junto con una dieta hipocalórica, observando una mayor reducción en el peso y porcentaje de masa grasa que los que tomaron placebo.

En ambos casos, se ha puesto de manifiesto una mejora en la resistencia a la insulina y en el perfil lipídico.

Por todo ello, la EFSA (Agencia Europea de Seguridad Alimentaria) ha dado el visto bueno para su comercialización como complemento alimentario para:

          Controlar el almacenamiento de la grasa

          Mejorar el metabolismo de la glucosa

          Aumentar el gasto energético.

La Akkermansia se podrá encontrar como ingrediente de complementos alimenticios a partir de 2022.