1. TEN EL DON DE LA OPORTUNIDAD

No todos los momentos son buenos. Si estás pasando una mala época quizás no sea el mejor momento para emprender ningún cambio. ¿O quizás es lo que necesitas?

Encuentra tus respuestas contestando a estas preguntas:

¿Eres víctima de tus circunstancias o de ti misma?

Cambia la situación o acéptala. Todo lo demás es una locura.

¿Tienes en este momento demasiadas preocupaciones?

¿Están en tu zona de control o sólo en tu zona de influencia? Es decir,

¿Puedes hacer algo para solucionarlo o solo puedes preocuparte?

¿Estás suficientemente motivada?

¿Para qué quieres adelgazar?

¿Qué problema quieres solucionar?

¿Estás dispuesta a adquirir unas rutinas que puedas mantener en el tiempo sin esfuerzo?

¿Tienes una buena META?

Visualízate. Imagínate habiéndolo logrado:

¿En quién te convertirás cuando lo consigas? ¿Cómo te sentirás? ¿Cómo afectará a tu vida? ¿Qué cosas harás de manera diferente?

Nadie puede cambiar en contra de su voluntad.

¿Dónde está tu voluntad?

Las frases que más escucho en las sesiones son “no tengo fuerza de voluntad”, “soy muy vaga”, “no tengo tiempo”…

Normalmente llevan delante “es que…”

No son más que excusas. Quítales el “es que” y ponle detrás un “para» y verás como cambian:

¿Para qué no tienes fuerza de voluntad?

¿Para qué eres vaga?

¿Para qué no tienes tiempo?

¿Estás dispuesta a plantarle cara a tus excusas?

Cuando la respuesta que escucho a continuación en la primera sesión de prueba empieza de nuevo por “es que…”, no me queda más remedio que recordar la obviedad:

Creéme que pocas cosas me gustarían más, pero por más que yo te acompañe, la responsabilidad del cambio es tuya. Te puedo ayudar, pero yo no puedo cambiar por ti.

¿Cuánta confianza tienes en ti?

Debes confiar en ti. Creer o no, es una decisión tuya.

¿Conseguiste adelgazar en otras ocasiones?

¿Qué puede impedir que esta vez puedas también?

¿Qué te puede funcionar que sea diferente?

¿Quien o qué puede ayudarte?

¿Qué puede hacer aumentar tu confianza?

Uno de los principios del coaching es que no existen los errores, sino estrategias mal planteadas de las que hay que aprender para que no vuelva a ocurrir.

¿Asumes la responsabilidad de pasar a la acción?

El cambio es acción. Si ya tienes una meta, hay que empezar a avanzar hacia ella.

Poco a poco, sin prisa pero sin pausa.

Creando una zona de confort antes de pasar a la siguiente.

Debes fluir de un estado a otro sin perder pie.

En algún momento tropezarás, es normal y bueno, porque forma parte del proceso de aprendizaje para no caer rodando montaña abajo.

Relacionado: https://adelgazarsanamente.com/razones-para-coaching-nutricion

Uno de los principios del coaching es que no existen los errores, sino estrategias de acción mal diseñadas.