Infecciones vaginales

                (Vaginitis por Candida, Vaginosis bacteriana o Vaginitis por Trichomonas)

Todas ellas se manifiestan por un aumento del flujo. El diagnóstico depende del color, la viscosidad y el olor de éste.

En todo caso, existe una disminución de la flora vaginal sana (lactobacillus) y un aumento de los patógenos.

El tratamiento con probióticos que contienen lactobacillus, ya sea en forma oral o tópica (vía vaginal) contribuye al alivio más rápido de los síntomas y a la reducción de recurrencias.

Las cepas recomendadas por las guías científicas son:

L. acidophilus, L. rhamnosus, L. fermentum y L. reuteri.

Mastitis

La mastitis es una enfermedad común durante la lactancia.

Los síntomas son dolor mamario e inflamación (calor, hinchazón y enrojecimiento) también puede haber lesiones en la mama (grietas).

En algunas ocasiones, se acompaña de síntomas generales similares a los de una gripe (malestar general, fiebre, molestias digestivas, etc)

Hay cepas que han demostrado una eficacia mayor que el tratamiento con antibióticos en la mejoría de los síntomas y la disminución de las recurrencias, además de no tener efectos secundarios.

Todos son lactobacillus:

L. coryniformis CECT 5711, L. fermentum CECT5716, L. gasseri CECE 5714 y L. salivarius CECT 5713.

CISTITIS

La cistitis es una inflamación de la vejiga, habitualmente de causa infecciosa.

Cursa con urgencia por orinar, repetidas veces, sensación de micción incompleta y molestias o dolor.

Aunque el uso de Lactobacilus para su prevención da buenas resultados disminuyendo las recurrencias, no aparecen en las guías cepas específicas con evidencia científica.